Mark.
domingo, 31 de marzo de 2013
Venganza
Hay instantes en los que Vic tiene razón. Afrentas que no deben ser perdonadas. Aunque la ira del hada procede de su compasión, es un sentimiento irracional de odio hacia aquello que daña las cosas que le importan. Los bosques, las bestias, los humanos. En muchas ocasiones habíamos debatido al respecto, pero debo reconocer ahora que puedo hacer alguna excepción a mis argumentos. Tomando la idea de una ofensa sádica sin lugar (y de sadismo entiendo bastante) es justificable adoptar una conducta represiva. Afortunadamente tengo para ello una máscara adecuada en extremo. Es alguien un tanto extraño a quien no suelo dejar salir, pero no le importa demasiado. Su comportamiento me recuerda a Anon en ciertos aspectos. Pronto vestiré esa máscara, y tal vez, en una recóndita posibilidad que sólo la Bruja encontraría, será divertido.
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