lunes, 29 de abril de 2013

Flow

Dejó el agua caer sobre su cabeza desprovista de máscaras. Las ideas inundaban su mente de una forma tan incoherente como las palabras que ya habían comenzado a borrarse de su dedo. Por un momento, el titiritero recuperó la cordura.
 Le debía una disculpa.

domingo, 28 de abril de 2013

Midnight

Esperó con Alice hasta que hubo llegado el resto de la gente. Mark le había preguntado si podría quedarse, a lo que ella contestó con una sutil negativa. Eran ya las doce y cuarto, mucho más tarde de la hora que Scarlet había mencionado. Leo estaba demasiado entretenido, orgulloso de su creación, y no entraba en sus planes tener que marcharse. Mark le insistió, y finalmente el gato a su sombra se desvaneció sin más.

La noche no comenzó bien en absoluto. Las calles casi estaban vacías por completo. Alice y sus chicos no parecían una opción, pero Mark decidió probar a preguntar una vez más. Estaba claro que la cazadora se avergonzaba de Leo, pero éste parecía no entenderlo hasta que el organista se lo demostró.

-Pues ya no quiero ir -se manifestó ofendido el gato.
-Asúmelo -Mark intervino.- Vamos a demostrarle a esa licántropo que se equivoca.
-¿Puedo encargarme de eso? -preguntó elegantemente Gules.

El titiritero dudó unos instantes antes de asentir. Alice aceptó que él pasara la noche con ellos. El resto, dependía del doctor organista.

viernes, 26 de abril de 2013

Envy

-Maestro...

Scarlet le habló esa noche. Hacía algunos meses que se habían distanciado, pero ella todavía lo necesitaba en alguna ocasión. Casi tanto como él a ella. La noche estaba vacía, y los hilos de Mark no podían hacer nada frente a eso.

-Hola, Scarlet. ¿Qué necesitas? -respondió el titiritero con amabilidad.
-¿Podemos matar esta noche?
-Sí, me gustaría hacerlo -fue Edward Gules el organista quien respondió en esta ocasión.
-Pero deberá ser a partir de las once y media. Estaré ocupada hasta entonces.
-Por supuesto, te esperaré.
-Gracias, Maestro.

El teléfono vibró con un mensaje. Alice volvía a hablarle. El titiritero se ilusionó un poco, sus conversaciones llevaban un tiempo tensas a pesar de sus esfuerzos por aliviarlas. ¿Por qué le hablaría en ese instante?

-Mark, ¿te puedo pedir un favor... por el que me veo obligada a recurrir a ti?

-Lo que quieras.

martes, 23 de abril de 2013

Full moon

Mark había decidido dejar de estar triste. Iba a intentar que esa semana también fuese perfecta, y no iba a dejar que un problema tan absurdo lo estropeara. Llenó un tazón de leche con cereales, pero sabía que eso no subiría sus ánimos demasiado tiempo. Pensó en regresar a la torre para visitar a Shane, pero recordó de repente que podía hablar con alguien que lo animaría incluso más. Pero, ¿y si volvía a enfadarse? La última vez le había gritado mucho. Mark decidió intentarlo con una sonrisa. Llegó ante Alice y se sentó despreocupadamente.

-¿Te importa si hablamos un rato?
-¿De qué quieres hablar?
-Nada en especial, cómo estás últimamente y esas cosas.
-Mark, no... no es un buen momento, hoy estoy... algo irascible.
-¿Por qué?
-No hay ningún motivo. Es así.
-Aún así me gustaría hablar.
-Ah... de acuerdo -Alice suspiró.- Pero seguramente no diga nada agradable.
-¿Te encuentras bien?
-Desanimada, quizás. No tengo ganas de nada.
-¿Ni siquiera chocolate? -intentó llevar la conversación a un tema donde pudiera sonreír.
-Mark... tu orden de prioridades sigue sin ser el mismo que el mío.
-Recuerda que yo también soy humano bajo la máscara.
-El otro día hablamos de...
-Sí, y tenías razón. Doce cuatro. A eso me refería.
-Pero no soy adivina.
-Por eso hay cosas que no debes saber... y es mejor así.

Un lento y sutil gruñido escapó de su garganta, y su labio superior se arqueó ligeramente sobre los incisivos.

-Me voy a dormir -se despidió con brusquedad.- Hablaremos otro día.

lunes, 22 de abril de 2013

domingo, 21 de abril de 2013

Puebloarbóreo II

-¿No te asusta caminar por un lugar tan lúgubre y oscuro? -Mark preguntó mientras recorrían el solitario sendero que atravesaba el bosque.

-Estoy acostumbrada. El bosque, la noche, la oscuridad... te familiarizas con ellos y acaban siendo muy agradables. ¿No te asusta a ti caminar por una ciudad llena de humanos?

Mark reflexionó esa cuestión. Sonaba lógico para un hada.

To be continued

Tales of a puppeteer II

Se sentía tan mal que se encerró en lo alto de una torre, donde los jinetes del aire y de la tierra llegaron para negociar su exilio. Y entre ambos lo convencieron para que saliera al exterior. Cuando Alice lo vio sin la máscara, aunque no desveló su expresión grotesca, también se rió de él. Pero al titiritero le dio igual. Pasó la noche en una taberna con Ziran, y cuando regresó a la torre encontró al pájaro azul muerto en la ventana.

Moraleja: Haz lo que quieras con tu vida. Te van a joder de todos modos.

To be continued

Tales of a puppeteer

Había una vez un titiritero muy feo. Tan feo era el titiritero que siendo niño forjó una máscara y decidió no quitársela jamás. Pero un día su máscara se rompió porque Alice le golpeó demasiado fuerte, y él se refugió en un palacio gobernado por una princesa. El titiritero le contó que su máscara se había roto y no podía mostrar su cara porque era demasiado feo. Como confiaba mucho en la princesa decidió enseñarle exclusivamente a ella su verdadera apariencia, y como cabe esperar, la princesa se burló de su horrible aspecto.

Moraleja: No dejes que un licántropo te destroce ni desveles nunca tu verdadera naturaleza.

To be continued

sábado, 20 de abril de 2013

Thistle

Con sangre y acero, volvió el rostro a la oscuridad de su habitación. Ultrajado en lo más profundo y vulnerable de su existencia, Mark tenía miedo. ¿Quién podría comprender algo así?

Con sangre y acero, ignoró su cara enfadada (mayor que, dos puntos, C mayúscula) y decidió empezar a cocinar.

Con sangre y acero, la ira de Alice cayó de nuevo sobre él al interrumpir su sueño. Ella no solía comprender los mensajes implícitos en sus palabras.

Con sangre y acero, recorrió caminos de rojo en cicatrices pasadas.

Y entonces Shane apareció. La última persona en la que Mark había confiado. La última persona en la que debía confiar. Envió a su pájaro azul en reclamo de ayuda y ella acudió como Thorondor a la llamada de Manwë. El simple acto de hablar con ella hizo que el titiritero se calmase.

Al mismo tiempo surgió ante él la imponente silueta de un brillante caballero. Mark no se lo esperaba en absoluto.

-¿Lance?
-He oído que estabas algo triste. No conozco los detalles. ¿Quieres hablar?
-Sí...
-En mi opinión, no te sientes mal por un suceso, sino por todos los demás que llevaban tiempo acumulados.

Y tenía razón.

A pesar de todo lo que le había dolido esa noche, no se comparaba al dolor de la eternidad.

viernes, 19 de abril de 2013

La torre sobre las nubes


Pero ella dejó abierta una ventana
a su mundo incoherente,
donde un ave azul le contaba cada día
lejanos sueños de reptiles escarlata.



jueves, 18 de abril de 2013

Faceless

-Te odio, Mark -Ziran le habló de pronto.
-¿Qué sucede?
-Me estoy replanteando prioridades y se me barrena la cabeza.
-Tómatelo con calma, es lo mejor que puedes hacer. Wu wei.
-Si pretendías desencadenar esa reacción, has conseguido todo lo contrario.
-Yo no muevo los hilos para mover a la gente. Simplemente hago mis movimientos, los demás deciden si entran al juego o no.
-Lo que sea. He tomado una decisión.
-Adelante con ella.
-Y tú vas a ayudarme.
-Por supuesto. Tú también me ayudarás a mí.
-Favor por favor. ¿Qué es lo que quieres?
-Ziran... ¿Tú sabes en qué te conviertes cuando te arrancas una máscara y sobrevives?
-¿En otra máscara? ¿En ti mismo? ¿En un Arrancar?
-¿Por qué un cuervo es como un escritorio?
-¿Qué?
-No tengo ni idea.

Tendré que observar.

miércoles, 17 de abril de 2013

V

-¿Qué tal está Shane? -preguntó Mark de repente.

Alice lo miró extrañada por esa pregunta. Aunque Mark se había distanciado considerablemente, aún tenía noticias de ella de vez en cuando. Sobre todo por Twitter, donde había leído algunas frases que no sabía cómo interpretar.

-Bueno, en realidad, todo sigue... como siempre -Alice hizo una larga pausa antes de proseguir.- Estamos preparando algo grande.
-¿Algo como una represalia?
-Algo así.

El rostro de la cazadora brilló,
con la implacable mirada de Enma Ai y la retorcida sonrisa de Eric Draven.

Algo rugió en el interior del titiritero. Una máscara que llevaba tiempo siendo ignorada.

Le agradaba demasiado esa idea.

martes, 16 de abril de 2013

Puebloarbóreo

Un abrazo puede cambiar muchas cosas. Mark movió tímidamente sus hilos. Preciso, sutil. Al notar que las articulaciones cedían dio un toque al hombro de Vic, invitándola a dejarse llevar. Con la suerte de la infinidad y B. por cómplice, el titiritero observó en la distancia. No había ido tan mal esta vez. ¿En verdad era tan horrible como Alice lo consideraba? Asustado por esa idea vestía en el mismo momento la máscara de Leo, a quien no le importaba el error.

-¿Y ahora qué? -preguntó el gato.- Necesito salir a cazar.
-Ya hemos cazado dos sonrisas -le recordó Mark.
-Yo lo hice, porque soy genial. No dejarás que me aburra ahora, ¿verdad?
-No debería regresar tarde -Vic intervino.- Pero podrías pasar la noche en mi casa.
-¿Lo dices en serio? ¿En ese bosque sagrado? -Mark se sorprendió.
-No es sagrado, sólo está restringido el paso a los mortales. En teoría está prohibido que entres allí.
-¿Pretendes insinuar que pase por alto las prohibiciones de las hadas?
-Las reglas fueron creadas para saltárselas.

Vic lo miró con sus perfectos ojos de tierra sinople, como el musgo que se forma sobre la corteza de los árboles. Leo sonrió. Realmente le agradaba la idea. Mark no podía negarse a esa mirada.

To be continued

domingo, 14 de abril de 2013

Just play

-Eh, Mark, toma nota. Este es el único juego en el que te permito que seas mejor que yo.

sábado, 13 de abril de 2013

Choices

Mark caminó por las calles de una ciudad totalmente desconocida hasta ver ese retrato en la pared. Pintada en el edificio, una niña con un hermoso vestido, rodeada de perros, miraba a los viandantes que se alejaban hacia la plaza llena de bolas de billar. No había nadie en esa calle donde los dibujos se extendían.

Mark dio un paso al frente. Buscaba un tren inicialmente, pero se dejó guiar por el encanto enajenador de los colores en la roca. Mujeres sin rostro lo observaban, siluetas entre el bosque y el agua, hermosas muñecas, gatos, personajes desfigurados...
Se sentía en el interior de un cuadro de Guertena. Le gustaba esa ciudad. Su vida no era tan diferente de un videojuego.

El viento lo golpeó de repente. Con un escalofrío, sintió el impulso de correr.

Eso sería como añorar el pasado.

Observó su reflejo en el escaparate de un comercio derruido. Un mechón de su pelo había sido alzado por el viento. Su silueta le recordó por un instante a alguien que abrió un menú de opciones en su mente. Alguien que habría tomado una decisión.

¿Cuál es la tuya, Mark?

Alcohol

Allí, en aquella compañía, me sentía mucho mejor. Había utilizado mis dotes de alquimista para preparar algo de bebida. Dejé que Aster eligiera lo que prefería beber.
-Conoces mis recetas, puedo preparar uno de los ríos del Inframundo.
-¿Y qué hay de tus fanmade de Katawa Shoujo?

Es cierto. Algunos hacen dibujos o historietas de sus videojuegos favoritos. Yo hago bebidas alcohólicas en su lugar.
-Podría hacer algo.
Aster sonrió.

Chocolate blanco. Ron. Todo es mejor con piratas, como dijo Nathan Rice. Pero no será grog esta vez. Hielo y fresas troceadas. Más ron. Azúcar. A toda chica le gustan las cosas dulces. Dejé que las fresas se impregnaran del líquido de color prusiano. Me dirigí a la mesa y mostré ambas creaciones.
-Leteo del Dulce Olvido. Cuidado con el sabor, es hostigante. Desagradablemente dulce si bebes demasiado. Y la otra bebida se llama Blue Ibarazaki. No preguntes por qué tiene fresas ni por qué es de color azul, sería un spoiler si te lo dijera.
Aster dio un trago al Ibarazaki Azul antes de responder.
-Sabe mal, pero bien al mismo tiempo.
-Así sabe el alcohol. No se bebe por gusto -dejé parte del vodka que había sobrado fluír a través de mi garganta.
-¿A que no eres capaz de beber media botella de un solo trago?
-He bebido bastante ya.
-Apuest...
Antes de que terminara esa frase el vodka ya había empezado a vaciarse. No tuve tiempo a pensármelo dos veces.

Sabía que en escasos minutos no podría mantenerme en pie

miércoles, 10 de abril de 2013

Contradefensa

-Hola -Mark se aproximó a Shelly.
-¿Qué tal estás?
-Mal, pero no quiero que te preocupes demasiado. Alice se ha enfadado conmigo, sólo eso.
-Traidor, ¿eh?
-¿Qué?
-Nada. Me ha parecido leer eso en alguna parte. Links que se encuentran por casualidad en Twitter.
-¿Cuándo?
-Alrededor de las 13:30. ¿Qué le has hecho?
-Es posible que no se haya tomado bien algo que hice. Pero sólo lo hice porque estaba muy preocupado por ella.
-¿Por qué le ha molestado tanto?
-No lo sé. Me gustaría poder comprenderlo.
-Tal vez no lo puedas comprender con los datos que tienes. Necesitarías conocer lo que pasa por la cabeza de Alice. Dale tiempo.

¿Tiempo? Mark había dicho eso mismo, aquel día que ahora recordaba tan lejano. Aquel día que se encontraba en aquella ciudad, a 150 km. Aquel día en el que, viendo desde fuera una discusión sin sentido, él no había dado un consejo diferente al que Shelly le ofrecía. Jamás hubiera pensado que algo así fuera a funcionar en su caso, pero después de la conversación con Aster no se atrevería a sentir el menosprecio. Tal vez sí era apreciado. Tal vez lo suficiente.

 "Tengo problemas comparados con los cuales, 
 el tuyo no sería más que una solución

Balustrade

No todo es tan perfecto como parece. Chocolate. Hace algunas horas había evadido la conversación. Él ni siquiera se había atrevido a mirarla directamente.
-¿Seguro que no te molesta?
-No te preocupes, Mark. No hay fallo.
Pero sí lo había. Si tan sólo se hubiera detenido a escuchar sus motivos...

Se desprendió de todas sus máscaras y se descubrió los ojos. Impregnó la habitación cerrada con la esencia de hojas de patchouli y tomó el teléfono. Tuvo que marcar dos veces para que Aster le atendiera.
-¿Qué tal estás?
-Triste.
-¿Por qué?
-Complicado de explicar. He decepcionado a alguien.
-¿Cuánto?
-Demasiado.
-Burbujas. Desármate.
-Estoy más cómodo así.
-Hazlo. Ahora. Escribe un cartel de "No tocar" con mi cara enfadada.
-¿Cómo de enfadada?
-"Mayor que, dos puntos, C mayúscula".
-Lo dejaré en el cajón, como Larra. Tal vez pueda usarlo algún día. ¿Has dibujado la Remilia que te pedí?
-No, tengo mucho trabajo últimamente. Un cuadro de un metro que parece un pene gigante.
-¿Un pene de un metro?
-Algo menos en realidad, pero tardaré en terminarlo. ¿Te apetece venir a verlo? Habrá una fiesta el jueves. Necesitas algo de alcohol.
-El jueves es mañana.
-Ah... sí. ¿Vas a recorrer 150 km. para ver mi pene de un metro?
-Sí, iré.
-¿En serio? Pensaba que dirías que no.
-Soy impredecible. Además, necesito el alcohol.
-¿Me traerás algo que pueda beber? Odio el sabor del alcohol en bruto.
-Por supuesto.

martes, 9 de abril de 2013

Abstract III

Y al día siguiente se encontró con su reflejo a la matina. Ella no era tan diferente. Sentía igual. Normal. Tristeza. Dos puntos suspensivos al final de una despedida. Sonríe. Sueña con dragones. Despierta de nuevo con una sonrisa.
Buenas noches, Shane.

Somos en el aire.

domingo, 7 de abril de 2013

Abstract II

Algunos minutos después el móvil volvió a vibrar. Se trataba de Shane en esta ocasión.
-¿Has visto el blog de Alice?
-Sí -era absolutamente cierto. Mark no había podido contener su curiosidad hasta la tarde.
-¿A que es genial?
-No lo comprendí del todo... supongo que tú has comprendido la otra mitad.
-Sí, todo en absoluto -Shane sonrió (con un icono).- He estado pensando en lo que me dijiste.
-¿Acerca de qué?
-Escribir. ¿De verdad hace que te sientas mejor?
-¿Alguna vez has tenido la sensación de necesitar contarle tus problemas a alguien? En eso consiste.
-Pero yo apenas me atrevo a contarle mis problemas a las personas en las que confío. Sería incapaz de escribir en un blog. ¿Y si lo leyeran personas que conozco?
-Podrías hacerlo en secreto. Así nadie sabría cómo encontrarlo.
-Tal vez lo haga para desahogo propio y si soy capaz lo iré mostrando poco a poco.
-¿Necesitarás ayuda?
-Es posible.

To be continued

Abstract

Mark cocinaba una empanada cuando su teléfono móvil comenzó a vibrar. Esperó hasta terminar de amasar la harina para responder al mensaje.
-Deberías estar en clase -Alice le escribió.
-¿Cómo consigues estar despierta? -preguntó Mark en respuesta.
-Yo tampoco lo sé.
-Apenas has dormido... ¿cuatro horas? ¿Eres un elfo?
-¿Qué?
-Un alto elfo. No tiene sentido que se llamen altos elfos si su complexión es menor que la del resto de razas. Claro que tampoco tiene sentido que los enanos sean mayores en apariencia y estatura que los medianos. Algunos mundos son sencillamente incoherentes.
-¿Me consideras un elfo? -añadió un icono a esa frase, formado por dos puntos y un tres.
-Bueno, no eres tan diferente.
-¿Vas a leer mi blog? -continuó Alice.
-Lo hago cada día.
-Si nunca hay nada nuevo...
-Aún así lo hago cada día.
-¿Y qué lees?
-Depende de lo que me apetezca en cada momento. Entradas atrasadas, por lo general. ¿Hay alguna novedad hoy?
-Puede.
-Lo leeré por la tarde.
-Te gustará.

To be continued

viernes, 5 de abril de 2013

Hada de verde y ajenjo

Pasó esa tarde con Vic, frente a cinco litros de alcohol inframundano. Habían apostado que la jarra estaría vacía para cuando la mesa se llenara. Ella le habló de lo molesto que le resultaba el carácter invasivo de los humanos. Por supuesto que Mark también era así, pero de algún modo a ella no parecía importarle. Él anotó mentalmente cuidarse de mencionar en su blog algo que pudiera ofenderla, pero sabía que en realidad le ilusionaría que el titiritero escribiese en referencia a ella.

¡Que gane el mejor enano! El alcohol se terminó con un pequeño sobreesfuerzo por parte de Mark, que finalmente completó con éxito la contrarreloj. Cuando todos llegaron, el Señor de Tres les invitó a beber varias rondas más. Mark ya se había sentido ebrio en algunas ocasiones, y a pesar de su débil resistencia a la substancia podía controlar muy bien los efectos enajenadores. Vic decidió acompañarlo hasta su casa. Pero él se detuvo ante la puerta.
-No... no puede acabar así.
-Ve a descansar. Necesitas dormir un poco.
-Sí, lo necesito. Pero tendrías que haber ganado la apuesta para poder ordenarme dormir.
-No quiero ordenártelo. Sólo te lo estoy pidiendo. Hazlo, por favor
Mark entró y cerró la puerta.

Pero lo reflexionó mucho. No podía dejar que la noche terminara de ese modo. Recuperó sus habituales suministros de chocolate y regresó con el hada.
-¿Quieres un lacasito?
Vic se pensó la respuesta.
-Que sea azul. ¿Por qué has vuelto?
-Sencillamente no podía quedarme. Tengo mis motivos.
-No voy a cuestionarlo, pero sí estoy enfadada. No creas que se me pasará con un poco de chocolate.
-¿No vas a perdonarme?
-Sólo si consigues superar mi tirada. Trío de Q en tres.

Mark dejó caer los dados sobre la mesa. As, Q, J, 8, 8. Aún le quedaban otros dos lanzamientos. Suficiente teniendo a B. como cómplice. Uno de los ochos se transformó en K a la segunda tirada. Escalera mayor.
-De acuerdo, te perdono -dijo Vic con una sonrisa.

Un limón, medio limón,
dos limones, medio limón...

jueves, 4 de abril de 2013

Implicaciones

-¿Una encuesta? -Shelly irrumpió indignada.
-Sí. Pensé que sería interesante conocer la opinión de los lectores. Puedes aportar la tuya.
-No sé quiénes son la mayoría de personajes, pero ya me dirás quién gana.
-Todos ellos aparecen a lo largo del blog.
-¿Te crees que me voy a acordar de todos los personajes que aparecen en ocasiones eventuales? Claro que no, nadie se acuerda de ellos. Los verdaderos personajes son Alice y Mark, el resto son anécdotas.
-¿Entonces no vas a votar? ¿Ni siquiera por ti?
-No -respondió restándole importancia.- Todavía no he hecho nada tan destacable como para ser votada personaje favorito de nadie. ¡Buenas noches, vegetal!
-¿Vas a irte? -cuando Mark preguntó, Shelly ya había salido por la puerta.
-Sí -volvió a entreabrirla para responder.- Adiós.

Tras unos segundos Mark escuchó una voz a sus espaldas.
-Te has olvidado de mí.
-Oh, lo siento, Leo.
-Es porque no soy real, ¿verdad? Pero aún así, soy un personaje.
-No se trata de eso, es sólo que no he prestado mucha atención. Mira, estabas inicialmente en el borrador.
-¿Y te olvidaste de incluirme por algún motivo?
-No...
-No necesito explicaciones. Ahora Alice ya no te considera raro, ¿no es así?
-Sí me considera raro. ¿Qué importa eso, además? Ella no me influencia... tanto. Si me basara en sus criterios no dejaría que Edward saliera ni para redactar su blog.
-¿El Dr. Gules? Sí que es un poco raro... no sé por qué tienes una máscara como él.
-Algunos necesitamos desahogarnos.
-Pero si yo ya soy genial. ¿Por qué me has atado a tu sombra en lugar de llevarme cada día?
-Leo... no todos opinan como tú. El mundo no funciona como a ti te gustaría.
-Esa frase suena muy bien cuando eres tú mismo quien la pronuncia, ¿verdad?
-Todos necesitamos máscaras. Incluso al Dr. Gules. Incluso Alice las necesita.
-Pues regálale una. No es divertido jugar contra ella si nunca se rinde.
-Tal y como Aster o la Capitana. Estoy acostumbrado a ello.
-Pues haz algo.
-No voy a solucionar tus problemas.
-Pues ya lo solucionaré yo mismo.
-De acuerdo.
- [...]
Y sin mediar palabra, el gato se desvaneció

martes, 2 de abril de 2013

Dieciséis

Porque acercarse a Alice y pedirle que le presentara a su amiga no era elegante en absoluto.
Mark decidió hacerlo por sí mismo. Arriesgado, pero sin duda un desafío mucho mayor. Se presentó ante ella con una máscara incolora, sin facciones reconocibles, y bajo la incógnita de su identidad la saludó. Alice le había advertido que no soportaría su presencia demasiado. Pasó largo tiempo haciéndola bailar entre sus cuerdas, sin atreverse a rozarla siquiera. Lentamente fue tomando posesión de la danza, atando un hilo tras otro, asegurando aquellos que se sostenían y redirigiendo los que se soltaban. Alice lo observaba desde las sombras.
-En menos de dos horas se habrá liberado -vaticinó.
-¿Estás segura, cazadora?
-Por supuesto. Antes de las 16:00.
Mark sentía los hilos afianzados, le costaba comprender qué impulsaba a Alice a opinar algo así.
-No lo creo.
-Apostemos.
-Una orden.
La cazadora asintió.
-Recuerda, antes de las dieciséis.

Pero a escasos veinte minutos de la hora acordada, la criatura no mostraba tener intención de soltarse. Parecía agradarle el sutil movimiento de los hilos a su alrededor. Alice confundió a Mark hasta el punto de perderla por completo, pero el marionetista encontró el rastro de nuevo y avanzó hasta alcanzarla. Eran las 15:54 cuando la cazadora se pronunció.
-Basta. He ganado.
Mark perdió el control de sus cuerdas en un único instante, que bastó para que la chica se agitara en el sitio. Realmente Alice había ganado la apuesta, con tan sólo una palabra. Había sido una derrota justa, pero se sentía muy mal. No sólo porque ella pudiera dirigir la situación a una voz de mando, sino también porque podía calmarlo con una sonrisa. La influencia del titiritero tarda largo tiempo en ser forjada, pero Alice podía ejercer la suya en un único gesto. Mark no era una excepción. En fin, al menos había ganado una amiga.

Bienvenida, Shane

lunes, 1 de abril de 2013

Kat

-¿Estás ocupada? -Mark preguntó al notarla tensa a través del móvil.
-Viajo en autobús. No estoy ocupada, es que estoy cansada y con muy pocos ánimos.
-¿Ha sucedido algo?
-No me apetece hablar. Quiero decir, no me apetece hablar de mí.
-¿Puedo animarte de algún modo?
-No. Lo siento. Estaré mejor con algo de tiempo.
-Imagina un bosque, un robledal...
-Mark. De verdad, gracias por intentar ayudarme, pero no hay nada que puedas hacer.
-En ocasiones me siento totalmente inútil.
-Es que nadie puede hacer nada. Necesito tiempo para asimilarlo.
-Pero... Sonríe.
-¿No tengo derecho a sentirme mal? Es decir, no estoy deprimida, ni es nada grave. Ya se me pasará.
-La tristeza es hermosa, pero...
-No lo es. Sólo es bonita en los poemas y en las historias.
-Cada vida es un libro. Bueno, la mía es un blog. Y eso implica que debes resistir cada día para poder seguir escribiendo.
No obtuvo respuesta.
-[...] -Mark bajó la mirada resignándose.
Que la Bruja te guíe, Kat.