-¿Una encuesta? -Shelly irrumpió indignada.
-Sí. Pensé que sería interesante conocer la opinión de los lectores. Puedes aportar la tuya.
-No sé quiénes son la mayoría de personajes, pero ya me dirás quién gana.
-Todos ellos aparecen a lo largo del blog.
-¿Te crees que me voy a acordar de todos los personajes que aparecen en ocasiones eventuales? Claro que no, nadie se acuerda de ellos. Los verdaderos personajes son Alice y Mark, el resto son anécdotas.
-¿Entonces no vas a votar? ¿Ni siquiera por ti?
-No -respondió restándole importancia.- Todavía no he hecho nada tan destacable como para ser votada personaje favorito de nadie. ¡Buenas noches, vegetal!
-¿Vas a irte? -cuando Mark preguntó, Shelly ya había salido por la puerta.
-Sí -volvió a entreabrirla para responder.- Adiós.
Tras unos segundos Mark escuchó una voz a sus espaldas.
-Te has olvidado de mí.
-Oh, lo siento, Leo.
-Es porque no soy real, ¿verdad? Pero aún así, soy un personaje.
-No se trata de eso, es sólo que no he prestado mucha atención. Mira, estabas inicialmente en el borrador.
-¿Y te olvidaste de incluirme por algún motivo?
-No...
-No necesito explicaciones. Ahora Alice ya no te considera raro, ¿no es así?
-Sí me considera raro. ¿Qué importa eso, además? Ella no me influencia... tanto. Si me basara en sus criterios no dejaría que Edward saliera ni para redactar su blog.
-¿El Dr. Gules? Sí que es un poco raro... no sé por qué tienes una máscara como él.
-Algunos necesitamos desahogarnos.
-Pero si yo ya soy genial. ¿Por qué me has atado a tu sombra en lugar de llevarme cada día?
-Leo... no todos opinan como tú. El mundo no funciona como a ti te gustaría.
-Esa frase suena muy bien cuando eres tú mismo quien la pronuncia, ¿verdad?
-Todos necesitamos máscaras. Incluso al Dr. Gules. Incluso Alice las necesita.
-Pues regálale una. No es divertido jugar contra ella si nunca se rinde.
-Tal y como Aster o la Capitana. Estoy acostumbrado a ello.
-Pues haz algo.
-No voy a solucionar tus problemas.
-Pues ya lo solucionaré yo mismo.
-De acuerdo.
- [...]
Y sin mediar palabra, el gato se desvaneció