lunes, 25 de marzo de 2013

Pulse II

Cuando llegó al lugar se detuvo de pronto. Alzó la mirada hacia los lados y comenzó a emitir un suave silbido. Pero no fue un Meara lo que apareció, sino un majestuoso lobo de negro pelaje. Alice sonrió y se hizo a un lado para que la criatura quedase frente a Mark.
-Ella es quien quería presentarte.
El titiritero, desprovisto de sus máscaras, se inclinó a su altura y le apoyó una mano en el cuello, tras la oreja. Casi cualquier organismo animal es capaz de apreciar ese gesto. Habían pasado algún tiempo jugando (Mark ganó) cuando Alice intervino.
-Le caes bien.
-Se me da bien caerles bien a los lobos.
Hizo ademán de replicar, pero no pudo encontrar argumentos contra eso.
-Lo que tú digas -respondió con sarcasmo.
-Al menos tu amiga está de mi parte -la loba lo tanteaba buscando un punto débil para derrotarlo.
-Es que le gusta jugar con la gente. No te sientas especial.
-Ella juega conmigo. Tú ni siquiera lees mi blog.
Sus ojos se sorprendieron con esa acusación, y rápidamente adoptó un gesto de apología.
-Lo siento, lo leeré, de verdad, lo prometo.
Mark sonrió. Verdaderamente le agradaba tener algunos mínimos de audiencia.

Pero una vez más,     
sigo esperando que lo haga.

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