-Ella es quien quería presentarte.
El titiritero, desprovisto de sus máscaras, se inclinó a su altura y le apoyó una mano en el cuello, tras la oreja. Casi cualquier organismo animal es capaz de apreciar ese gesto. Habían pasado algún tiempo jugando (Mark ganó) cuando Alice intervino.
-Le caes bien.
-Se me da bien caerles bien a los lobos.
Hizo ademán de replicar, pero no pudo encontrar argumentos contra eso.
-Lo que tú digas -respondió con sarcasmo.
-Al menos tu amiga está de mi parte -la loba lo tanteaba buscando un punto débil para derrotarlo.
-Es que le gusta jugar con la gente. No te sientas especial.
-Ella juega conmigo. Tú ni siquiera lees mi blog.
Sus ojos se sorprendieron con esa acusación, y rápidamente adoptó un gesto de apología.
-Lo siento, lo leeré, de verdad, lo prometo.
Mark sonrió. Verdaderamente le agradaba tener algunos mínimos de audiencia.
Pero una vez más,
sigo esperando que lo haga.
No hay comentarios:
Publicar un comentario