Alguien necesita un abrazo. Lo malo de los abrazos es que no siempre funcionan, ni siempre son aceptados. Mark conocía muy bien el proceso mediante el que una persona se cierra sobre sí misma, negándose al mundo. Pero era incapaz de aceptar ese proceso. Mark necesitaba a algunas personas, y le resultaba odioso que se encerraran en un capullo.
Aunque supiera que de él surgirían más hermosas. Justo como las flores.
¿Y qué si la Reina decía que no debían ser blancas?
Sangrar para complacer al mundo y retorcerse en sus propias espinas. ¿Por qué se atrevería Mark a criticar algo así, después de todo?
¿No era la misma actitud que el vestía bajo la máscara?
No hay comentarios:
Publicar un comentario