lunes, 18 de marzo de 2013

9

Mark no entendía el hielo. Sabía que estaba frío y sabía cómo se formaba, pero aún así no lo entendía. El hielo es eterno, y hace ser eternos a los demás. El hielo es pureza. Es hermoso.

El número 9 también es hermoso. No tan simétrico como el 8, pero igualmente interesante. Muchas veces Mark se sentía como un gran 9 azul. No era el ojo más fuerte, sin embargo sí era estúpido.

Aquella noche había conseguido hablar con Aster después de algunos meses. No fue demasiado tiempo, pero se sentía muy bien al poder hacerlo. Pocas personas podían tranquilizarlo de ese modo, y la mayoría no eran capaces de hacerlo de manera continuada. Precisamente ese día había recibido muchos impactos emocionales, contradictorios y sucesivos, que lo habían desestabilizado un poco. Sus hilos estaban tensos sobre sí. Tensos, y... helados. Como ese hielo que no podía comprender.

Pero de todas las cosas del mundo,
¿no era el hielo la menor de sus preocupaciones?

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