miércoles, 1 de mayo de 2013

Carta a Miss Nevermind


Pequeña Miss Nevermind:

Esta mañana recibí un halcón que llegó volando entre la tempestad desde cielos lejanos. Traía noticias de Shane. Ella está triste, y creo entender que tú puedes ayudarla. ¿Por qué no lo haces? Incluso cuando Mark mencionó su nombre te mostraste tensa. Soy consciente de nuestra rivalidad natural, pero no escribo esta carta como enemigo, sino más bien como... cómplice. Sí, cómplice es una buena palabra.

Hoy he corrido tras el viento hasta atisbar una realidad anterior a ti, pequeña Miss Nevermind, y me pregunto dónde se encuentra ahora. Me pregunto, Miss Nevermind, qué has hecho con esa niña de cabellos rosados. Debo reconocer que cuando inicié ese juego contigo no esperaba verme superado tan rápido. Ahora, al borde de la derrota, lo dejo de lado para escribirte esta carta tan roja como la verdad. Esto no es la Ciudad de Mentiras de la que procedes. Debes ser consecuente.

No pretendo que te lo tomes como una crítica. En absoluto. Estoy dispuesto a ayudarte en todo lo que necesites. Puedo perdonarte que tengas un mal día conmigo, y ten por seguro que lo haré. Pero no permitas que eso afecte a personas que te importan de verdad. No hay mayor frustración que una sonrisa que no quiere ser cazada.

Es posible que no tengas en cuenta esta carta, después de todo, tan solo soy un gato cuya visión del mundo ha sido durante siglos distorsionada. A veces, y sólo a veces, consigo comprender los sentimientos humanos.

Joder está bien. Pero no se jode entre nosotros.

Leo Scythe

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