No lo sé. Muchas veces la he buscado, pero no puede ser encontrada en este lugar. Ella habita a través del espejo. Pero cada vez que me aproximo a la superficie de plata y de cristal es el reflejo de un hombre sin rostro el que me observa. Me pregunto qué le habrá sucedido para que cada día lleve esa máscara, o cualquier otra, cubriendo las facciones de su piel. Me pregunto si será Alice en realidad, temerosa de mostrar sus pétalos decaídos.
Ni siquiera puedo asegurar que exista. Apenas la he visto alguna vez, y apenas desaparece con una sonrisa. Solo puedo seguir creyendo que está en ese espejo, en cada uno de los espejos donde alguien se haya visto alguna vez, donde todo podía ser perfecto. Más allá del reflejo de una persona y dentro de él.
Todos somos Alice, al final, pero nunca lograremos alcanzarla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario