Pero ese lugar era mentira. Estaba cosido al mundo con un manto de sutura. Cuando Mark cortó los hilos, la Brecha se desplomó y cayó por su propio peso, abriéndose, invitándole a entrar. Él sabía que sería la única escapatoria de un mundo que iba a salir mal. De una cuerda sin retorno.
Prefirió asumir sus consecuencias.
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